Se alejan las perspectivas de reanudación del proceso de paz israelo-palestino
RAMALA, Cisjordania (AFP) - La posibilidad de reactivar el proceso de paz en Oriente Medio se alejó este jueves, cuando el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, decidió no reanudar el diálogo con Israel hasta que se congele totalmente la colonización en Jerusalén Este y la Cisjordania ocupada.
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| El vicepresidente estadounidense, Joe Biden (© AFP - David Furst) |
Abas planteó esta condición después de que Israel autorizara el martes la construcción de 1.600 viviendas en un barrio judío de Jerusalén Este anexada. Esta decisión provocó la cólera de los palestinos y desencadenó una crisis diplomática con Estados Unidos.
Ante las protestas de varios países, en particular de Estados Unidos, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo este jueves al vicepresidente norteamericano, Joe Biden, de visita en Israel y los territorios palestinos, que "lamentaba" el momento del anuncio. "El primer ministro habló con el vicepresidente Biden y le dijo que lamentaba este momento mal elegido" para el anuncio, según el comunicado de la oficina de Netanyahu. Biden declaró que apreciaba la declaración de Netanyahu.
Sin embargo, la Autoridad Palestina reaccionó enérgicamente contra la declaración del Estado hebreo. "La declaración es inaceptable porque se refiere sólo a un error de calendario y no a un error de fondo", dijo a la AFP el principal negociador palestino, Saeb Erakat. "Todas las decisiones sobre los asentamientos en Cisjordania y en Jerusalén Este deben cancelarse. Continuar con los asentamientos es un error, y no de calendario, pues son ilegales".
Se trata de una crisis seria, pues Estados Unidos acababa de lograr un acuerdo para negociaciones indirectas entre israelíes y palestinos a través de su enviado especial, George Mitchell.
El presidente Abas "espera que Mitchell regrese a la región la semana próxima para decirnos que la decisión (de construir en Jerusalén Este) fue anulada", precisó Erakat.
El miércoles, Abas informó al jefe de la Liga Árabe, Amr Musa, de que no volverá a la mesa de negociaciones con Israel sin que que se anule el proyecto de construcción de 1.600 viviendas en Jerusalén Este.
Por su lado, la Liga Árabe retiró su apoyo a las negociaciones indirectas propuestas por Estados Unidos. Una nueva reunión del comité de la Liga Árabe será convocada rápidamente "si en los próximos dos o tres días no se hace nada" para anular la decisión israelí, precisó Musa.
En Israel, esta cuestión provocó fuertes tensiones dentro de la coalición de Netanyahu. "Para nosotros, los laboristas, es cada vez más difícil continuar formando parte de este gobierno", amenazó Shalom Simhon, el ministro de Agricultura. Simhon destacó que el Partido Laborista dirigido por el influyente ministro de Defensa, Ehud Barak, que tiene 13 diputados en un total de 120 en la Knesset, el parlamento unicameral, entró al gobierno de derecha de Netanyahu hace un año, precisamente "para dar un nuevo impulso al proceso de paz con los palestinos".